jueves, 22 de mayo de 2014

“LA PANCHITA, LA ÚLTIMA DE LAS PULQUERÍAS”


LA BEBIDA PREHISPANICA  A PUNTO DE DESAPARECER


“Soy hijo de buenos padres y me crie entre magüeyes, yo tomo buen pulque y no agua como los bueyes”
Refrán en Pulquerías.


Por: Miguel Salvador Rodríguez Azueta

Considerada  una bebida reservada exclusivamente a Guerreros, Ancianos, madres lactando o  Candidatos a sacrificios el Pulque llega al siglo XXI mal comprendido y valorado.

De acuerdo a la leyenda, la diosa de la tierra: Mayahuel, para huir de la seducción de Quetzacoatl, viene a vivir a la tierra, pero para ocultarse de las pretensiones del Dios, se convierte en la planta del Maguey y sus lágrimas son el “Agua miel”.

El Pulque fue una de las bebidas más consumidas en México, hasta mediados del siglo XX, cuando las empresas cerveceras se encargaron de  iniciar una “guerra sucia” (Literal) en su contra. Se argumentaba que para que aumentara su calidad, el artesano introducía en la barrica “un trapo” con heces fecales, cosa que no es cierto, pues el pulque es muy delicado y debe mantener un estricto control de calidad, de lo contrario se “truena”.

De acuerdo a investigaciones de la UNAM y del IPN, actualmente podemos conocer de los beneficios de beber, pulque, entre los que destaca, independientemente del contenido de aminoácidos, enzimas y vitaminas C y B2,  ayuda a eliminar ulceras gástricas, es diurético, previene infecciones estomacales y ayuda a reducir la sales biliares, entre muchos otros beneficios. (https://www.youtube.com/watch?v=MdDroo95bG4)

En la ciudad de Veracruz, existía una tradicional pulquería en la calle de Guerrero y Cortés, llamada el Perro, que hace algunos años cerró su puerta, para esta investigación acudí a otra llamada “La Panchita”, en la calle de  Carlos Cruz y Allende. 

Gentilmente, el  señor José Ángel quien se desempeña como encargado accede a la entrevista. De inicio me entero que no soy el primero en venir a indagar acerca del tema,  un día antes, ya habían estado los de TVAzteca, por lo que entiendo que está despertando interés el tema de la  bebida ritual.

De acuerdo a José Ángel  hace 5 años se vendían aproximadamente 300  litros de Pulque en un semana, ahora apurado se consumen al  día 10 o 15 litros.

-          La cerveza es lo que más jala- dice-  tal vez por el desconocimiento de todos los atributos de “la Pulcata”.

El ambiente en “La Panchita” es popular, nada de caras tristes,  es una especie de galerón cubierto con láminas de zinc y al fondo un patio que hace las veces de oficina al aire libre para esta entrevista.

Efectivamente, al hacer un recorrido visual- muy discreto-  observo que efectivamente, pocos están bebiendo Pulque, la mayoría le entra con singular alegría a la cerveza o a una bebida preparada a base de caña que hacen en el lugar y que se toma con refresco de cola o de toronja.

De acuerdo a José  Ángel, quedan sobreviven en el puerto  como 5 pulquerías.
-“La Panchita” tiene como 60 años- dice con orgullo.

Así que deduzco que después de la del “Perro”, la Panchita es la última de las Pulquerías de la vieja guardia.

-Aquí hacemos “curados” con el Pulque, ósea lo combinamos con sabores a la elección del cliente, que pueden ser jugo de piña, Betabel,  fresa y  hasta vainilla.
Un parroquiano singular accede a tomarse la foto para esta nota, me dice que se llama Carlos, pero que le diga por su apodo: “Capitán América”, no me atrevo a preguntarle el motivo, pero por su gallardía y pose, supongo que un chico valiente.

Suena la Rocola con música de Cumbia, los parroquianos quieren divertirse y no estar escuchando entrevistas, me llama la atención la cortesía de todos y el respeto que poco se ve en una cantina.


Sigo observando y mientras degusto un “Curado” con refresco de fresa, observo a un señor que hace artesanías con latas de cerveza,  son unas lindas flores que le ofrece a una de las damas del lugar, no cabe duda, el amor se respira en todos lados.