miércoles, 29 de junio de 2016

EL INFIERNO QUE VINO DEL MAR, ATAQUE PIRATA DE 1683

Por: Miguel Salvador Rodríguez Azueta/FUNDACROVER A.C. ¡Vive le Roi! – Fue el grito que alerto a la guardia de los baluartes la madrugada del 18 de Mayo de 1683. De acuerdo a los dichos de los testigos, además de los vivas al rey de Francia (Luis XIV) se escucharon tremendas detonaciones de arcabuces y miles blasfemias en inglés y francés. Este fue el preámbulo del infierno que cayó sobre los habitantes de la Nueva Veracruz durante 13 días, el infierno que vino del mar. Actualmente los documentos que guardan los testimonios de aquella infame jornada están bien resguardados en bibliotecas europeas. Para este artículo decidí basarme en la crónica de Fray Juan de Ávila, que se encuentran en el Patronato del Archivo de Indias, con el número 243 y en la Biblioteca Nacional de Francia, bajo el título de “Pillage de la Ville de Veracruz par les pirates le 18 de mai 1683” registrado con el número 266, este último traducido y analizado por la investigadora Clara Elena Suarez, de CIESAS (Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social) El documento en cuestión detalla la invasión a Veracruz por piratas, en su mayoría franceses e ingleses, pero también holandeses, españoles y mestizos, así como mulatos y negros. Acción comandada por Laurence de Graaf, Nicolás Van Horn y Michel de Grammont, los dos primeros provenientes de los países bajos (Holanda) y el último un conocido corsario francés. Transportados en 13 barcos, los piratas desembarcaron en dos puntos, al norte cerca de Vergara (Playa Linda) y al Sur en Hornos (Villa del Mar). Esperaron la madrugada del día 18 de Mayo para sigilosamente dirigirse a los fortines y someter a la desprevenida guardia. Una vez hecho lo anterior, llegaron hasta la plaza de Armas (Zócalo), donde tras un breve enfrentamiento tomaron prisioneros al gobernador y asesinaron a los oficiales de alto rango a cargo. De acuerdo al testimonio de Fray Juan de Ávila, monje de la orden de los Franciscanos, una vez tomado el control de la ciudad, alrededor de 1,500 piratas se dedicaron a saquear casa por casa, tomando lo que quisieron y mancillando honras, vidas, templos y haciendas. Durante 13 días los cerca de 5000 habitantes de la Nueva Veracruz padecieron de este infierno que vino del mar, hasta que satisfechos los principales cabecillas del ataque con los tesoros, rehenes, prisioneros y esclavos obtenidos y ante la inminente llegada de la Flota de Indias, se retiraron en sus buques dejando a la población, saqueada, humillada y herida. Dejando de lado el imaginativo novelesco, el hecho histórico no debe pasar desapercibido para los habitantes de Veracruz, pues es parte de nuestra herencia cultural e histórica, pues a pesar de las leyendas que tanto ayudan a la difusión del hecho como también a distorsionarlo, hoy en día a 333 años de distancia, son pocos los ciudadanos que hacen un esfuerzo por recordar este triste acontecimiento y las consecuencias del mismo. Una de las consecuencias que tuvo este hecho, fue la inserción del aconteciendo en el imaginario popular atraes de coplas o versos que luego estructuraron una canción, que con el paso del tiempo es conocida como la “Bamba”, la cual deriva de la voz africana “Rebambaramba” ósea una trifulca, alboroto o altercado. Para conocer más: http://amoxcalli.org.mx/fichaTecnica.php?id=266 @miguel_salvador