miércoles, 26 de noviembre de 2014

NACIÓN JAROCHA, ABISMO CULTURAL


PIEL ADENTRO
TRANSPIRACION INTIMA DE FERNANDO VÁZQUEZ RIGADA

Por: Miguel Salvador Rodríguez Azueta

“Vous créez un frisson nouveau” 
Víctor Hugo

Alfonso Reyes escribió: “El hombre es el hombre y el espejo”,  nada más cierto del “Extraño engendro polar”.  Somos y no somos, somos uno y somos el otro.
En el caso de Fernando Vázquez Rigada, presiento que me he topado con el hombre y viví engañando mirando el espejo.
Al leer su reciente obra “Piel Adentro” - donde Fernando transpira su numen -   me quede sorprendido al comprender que el autor realiza un especie de Holocausto sobre si mismo, un auto sacrificio; no es común que un personaje como Vázquez devele al público su intimo decoro.
Conocí a Fernando hace 14 años – al hombre o al espejo, en esas ando- , exactamente, en Noviembre del años 2000 cuando llegue a la Secretaría de Desarrollo Económico del Estado de Veracruz en la ciudad de Xalapa.
Mi primera impresión fue la que estaba frente a un aspirante a “Gobernador”, de un solo análisis, lo estudie, lo analice y encontré muchas cualidades de un líder, también defectos, muy comunes en aquel sexenio de corte Imperial.
En poco tiempo, creo haberme ganado su confianza, pase de ser su gestor a un buen amigo, así lo considere porque no cualquiera comparte sus  espacios íntimos, vedados al resto de los mortales.
En esos momentos de esparcimiento y bohemia, Fernando me dio la impresión de que era una especie de Toche (Armadillo), fuerte por fuera y sensible por dentro.
No me equivoque, el tiempo me dio la razón, el día de hoy leyendo “Piel Adentro”  Fernando queda  al descubierto,  liberándose de gruesas capas que formaron su vida, - funcionario, político y asesor- encontramos el núcleo, piel adentro en la dermis vibra el poeta, padre, esposo, bohemio y el amigo.

Hace 14 años me comentaste que eras libre pensador, ¿sigues profesando la misma idea?.
Lo soy más que nunca. Pienso y creo. Mientras más lees, más cuestionas. En este época una de las obligaciones centrales del hombre es rechazar el pensamiento único –religioso, económico, político- y generar un conjunto de convicciones propios e íntimas. Al mismo tiempo, el hombre contemporáneo tiene la obligación de creer: en Dios, en la solidaridad, en el prójimo.
Hay asunto que se entienden abriendo los ojos y expandiendo la mirada y otros que sólo se procesan cerrándolos.
Tengo la idea de que conocí al espejo, ¿estaré equivocado?, ¿no serás ahora espejo?,  ¿eres el hombre?
¿Cuál es la verdad? ¿Lo que vemos? ¿Lo que sentimos? ¿Lo que proyectamos?
¿Somos verdaderamente como nos vemos o somos lo que lo otros ven?
Todos somos, de algún modo, esencia, pero también reflejo.
Cuando menciono el Holocausto, auto sacrificio, me refiero a que develas a un Fernando que pocos conocen, ¿no tienes miedo de que la gente conozca al Fernando de Carne y hueso?
Es una magnífica pregunta. Decidí publicar este libro (y lo platicamos mucho con el editor) bajo la convicción de que hoy necesitamos recuperar nuestra humanidad.
Piel Adentro es un alegato en favor de todo aquello que nos hace humanos y, por tanto, únicos y especiales: la palabra, la música, la fe, la amistad, el amor, el dolor.
Lo mejor que pasa en la vida es, justamente, lo que nos hace humanos y creo que aquel que quiera reencontrarse con el ser humano que habita en él debe buscarlo en un sitio, lejano pero maravilloso, que se ubica piel adentro.
En tres palabras, ¿que amas?
Lo que me enamora.
Tu paso por la política,  ¿te decepcionó o te hizo mas fuerte?
La política me hizo comprender las posibilidades, pero también las limitaciones, de lo público. No sé si me hizo más fuerte. Ciertamente me hizo más preparado.
Hay dos tipos de política. Una que se escribe con minúsculas: en donde habita el corrupto o el represor. Es la política que conduce a la kakistocracia: el gobierno de los peores.
Hay otra política, sin embargo, que se escribe con mayúsculas. Es la alta política de los líderes que transforman su realidad. Que conducen sus sueños. Que contagian su entusiasmo. Esa es la que se ha extraviado en México y la que urge recuperar.
¿Tu frase celebre?.
Nada hay más caro que perder.
Palabras de Cassandra es un libro de análisis político,  de hecho te convertiste en una especie de Bautista, clamando en el desierto,  pidiendo sino por el arrepentimiento, si por el cambio de rumbo. ¿Que te hizo cambiar el genero?, porque Piel Adentro es una especie de autobiografía, una especie de yo recuerdo, pido disculpas y soy de carne y hueso.
Escribo desde hace años por obligación y por necesidad. Por obligación con mi país. Por necesidad conmigo mismo. Escribir me hace sentirme vivo.
Mis tres primeros libros fueron escritos por obligación: porque uno debe contribuir al sitio al que pertenece, a la tierra donde creció.
Piel Adentro proviene de la necesidad. Encontrarme en estas páginas pero esperando que otros se encuentren en mis palabras. La literatura nos permite  vernos en la mirada de otros.
Finalmente, escribo con la convicción de que mis palabras serán las huellas de mi paso por la vida que, algún día, con un poco de suerte, alguien encontrará y pospondrá, así sea mínimamente, el olvido en el que habré de convertirme.
¿Tendremos más confesiones de Fernando? ¿Hay después de la dermis un núcleo?   ¿Que esperamos de Fernando, el escritor?
Puede ser. Hay mucho por vivir y, por tanto, mucho que escribir. La literatura es una forma de recordar el futuro e imaginar el pasado. Quiero seguir recordando y seguir imaginando. Cuando ya no tenga esa capacidad, sabré que habrá llegado el momento de partir.
Tengo en curso un nuevo libro: “Un mundo raro”. Una reflexión sobre los cambios sociológicos, demográficos, tecnológicos contemporáneos y cómo están modificando la forma cómo nos comunicamos, convivimos, producimos riqueza y nos gobernamos.
Y, algún día, por supuesto, escribiré una novela.


@miguel_salvador